Dispondrás de actividades, viajes, productos y servicios con descuentos exclusivos! ¡Ganarás tu primer CLUBI!

Isabel Puig Sénior del mes de junio

Conoce a Isabel Puig – SÉNIOR DEL MES

Este mes de junio hemos querido detenernos en una de esas historias que demuestran que la ilusión, la libertad y las ganas de vivir no entienden de edad. Una historia de espíritu aventurero, de caminos recorridos y de seguir mirando siempre hacia el próximo horizonte. Porque hay personas que convierten cada etapa de la vida en una nueva oportunidad para disfrutar del viaje, y esta es una de esas historias que, como solemos decir en CLUB65, merecen ser contadas en nuestro apartado Sénior del Mes, el espacio donde damos voz a quienes son el verdadero corazón de nuestra comunidad.

Isabel Puig es el ejemplo de que la pasión no entiende de edad. Tras jubilarse después de toda una vida trabajando, decidió dedicar todavía más tiempo a lo que siempre le había hecho sentir bien: viajar en moto. 

Hoy recorre carreteras sola, organiza charlas y encuentros para otros motoviajeros y se ha convertido, casi sin buscarlo, en una voz inspiradora para muchas mujeres y personas sénior que quieren seguir activas, curiosas y conectadas con la vida. 

Vivir sin frenos

Isabel, transmites una energía y unas ganas de vivir increíbles.
¿Qué es lo que hace que nunca pongas el freno y sigas buscando nuevas aventuras y experiencias?  

Lo que me mueve es la curiosidad y las ganas de seguir sintiendo que la vida todavía tiene mucho que ofrecer. Creo que mantenerse activo no depende tanto de la edad como de la actitud con la que afrontamos cada día. Para mí, viajar en moto es una manera de descubrir lugares, personas y también de descubrirme a mí misma continuamente.

Sigo en redes sociales a muchos viajeros, motociclistas o no, que me inspiran en cada uno de sus viajes y voy marcando nuevos destinos, lugares, miradores, restaurantes, pueblos…. en mi google maps.

 

La edad no marca el límite

Muchas personas sienten que con los años deben dejar atrás ciertas aficiones o empezar a vivir de una forma más “tranquila”. ¿Qué le dirías a alguien que tiene miedo de volver a hacer cosas que le apasionaban o de atreverse a probar algo nuevo?

Cada ruta, cada paisaje y cada experiencia nueva me recuerdan la importancia de no acomodarse y de seguir aprendiendo. El deporte, el movimiento y las pequeñas aventuras nos mantienen despiertos física y mentalmente. A veces pensamos que con los años debemos ir frenando, pero yo creo que también es una etapa maravillosa para hacer cosas que quizá antes no pudimos hacer por falta de tiempo.

Seguir buscando nuevas experiencias me hace sentir viva, ilusionada y conectada con el mundo. Y si además mi experiencia puede animar a otras personas mayores a salir, moverse, viajar o atreverse con algo nuevo, entonces todavía tiene más sentido.

Siempre hablo de mis experiencia en moto, pero se puede extrapolar a cualquier actividad; artística (pintura, fotografía, danza, teatro…), de voluntariado (en una ONG, ayudando a personas, niños, mayores o en otros países). El caso es no caer en la rutina del sofá.

 

Viajar sola y sentirse libre

Viajas sola en moto y has convertido esa forma de viajar en parte de tu identidad.
¿Qué te aporta viajar así y qué has aprendido de ti misma y de las personas durante el camino?

A pesar de ser una persona muy sociable, viajar sola me permite hacer lo que me da la gana en cualquier situación y momento. Me permite conectar con las gentes de diferentes provincias o países, ellos serán los que me ayuden si tengo algún problema y los que me darán conversación y me mostrarán sus pueblos, paisajes y culturas.

He aprendido que es muy difícil sentirse solo, que el 99% de las personas son buenas, que en cualquier rincón encontrarás ayuda y que en todos mis viajes he encontrado los recursos necesarios para sentirme segura.

Kilómetros que dejan huella

De todos los viajes y rutas que has hecho en moto, ¿hay alguno que recuerdes de una forma especialmente intensa o especial?

Todos los viajes dejan huella, más grande o más pequeña. Pero voy a mencionar dos. El primero fue durante la pandemia, me prejubilé en marzo de 2020 con la idea de emprender viaje sin rumbo. A los pocos días, nos quedamos encerrados en casa sin poder salir a más de 100 metros para pasear a los perros. Tuve mucho tiempo para planear rutas y preparar las maletas de la moto para cuando nos dejaran circular no perder ni un momento. Así fue, después de varias intentonas, el 23 de junio de 2020 salí de Barcelona con la idea de dar la vuelta a España y visitar familiares y amigos. Era muy complicado, los hoteles, en su mayoría, estaban todavía cerrados y las medidas de seguridad en los que estaban abiertos eran incómodas. Así que casi todos los días dormía en casa de algún amigo o familiar. La mascarilla fue mi compañera de viaje, una tortura en pleno verano, suerte que circulando en moto, podía sacármela. Las carreteras estaban muy tranquilas, muy poca circulación, pude disfrutar de paisajes, playas y pueblos sin turistas pero recuerdo momentos complicados donde encontrar una tienda abierta para comprar agua me costó media mañana, era rodando por las cercanías de Toledo.

¿Y te queda todavía alguna ruta soñada por hacer?

Buffffff, me quedan un montón de rutas soñadas, alguna la podré hacer, otras quedarán pendientes seguro, pero no es un tema que me preocupe, el objetivo es ir haciendo al ritmo que pueda y que el bolsillo me permita. Lo primero que tengo en mente es recorrer la parte Nordeste de Marruecos que es la zona que me queda pendiente del país vecino. Conocer Nador, Tetuán, la región del Rif, la costa del Mediterráneo, desde Tánger a Saidia, 430 Km disfrutando sobre todo de los paisajes cercanos a Alhucemas. También pasaré de nuevo por Fez, una ciudad que me tiene enamorada. En este viaje aprovecharé  para visitar Ceuta y Melilla, lo único pendiente de España.

Romper estereotipos sobre la edad

Has sido cinco años seguidos campeona como mujer piloto de moto más veterana en la concentración invernal La Leyenda Continúa. ¿Qué significa para ti este reconocimiento y cómo vives el hecho de representar a mujeres sénior en un mundo tan asociado tradicionalmente a hombres y gente joven?

Es un premio que me hace muy feliz cada año, lo primero que hago es dar gracias a Dios por tener salud, sentirme orgullosa del esfuerzo que hago cada día para entrenar el cuerpo en fuerza, meterme en el agua del mar, de manera habitual, en cualquier época del año, cosa que me aclimata a poder viajar en invierno sin quejarme de frío. Y por último, utilizo el premio para animar a todas las mujeres a que se acerquen al mundo de la moto, a que pierdan el temor a pilotar estas maravillosas máquinas e intento transmitir a todos lo feliz que me hacen.

Un poco más de ti

 

 

Si es tu primera vez