Dispondrás de actividades, viajes, productos y servicios con descuentos exclusivos! ¡Ganarás tu primer CLUBI!

JavierDeBenito_editada

Dr. Javier de Benito: “Cuando uno mismo se ve mejor, se siente mejor y más seguro”

El Dr. Javier de Benito es un referente nacional e internacional en cirugía estética. Desde el año 2006, su instituto es reconocido por la prensa internacional como uno de los diez mejores centros del mundo en su especialidad, seleccionado por Taschen como uno de los diez magos del bisturí y considerado por la prestigiosa Guía Cirugía uno de los cinco mejores del mundo. El doctor nos habla de lo presentes que están los séniors en el Instituto de Benito.

¿Qué es para ti la cirugía estética?

La cirugía estética es una especialidad de la medicina que aporta felicidad a las personas. Cuando alguien se ve mejor en el espejo, se siente mejor consigo mismo, tiene más seguridad, mejora su carácter y aumenta su autoestima. Aunque es importante no caer en el error de que tienen que seguirse las modas de estereotipos porque sí. Hay una estadística que dice que el 94 % de los seres humanos se arreglarían algo si pudiesen o se atrevieran. Es evidente que existe un culto al cuerpo, nos cuidamos mucho más que antes, vivimos muchos más años e intentamos que nuestro cuerpo esté más acorde con la edad que tenemos, y no con la que aparentamos.

¿Cuál ha sido tu trayectoria como cirujano plástico? ¿Qué premios o reconocimientos has recibido?

Mi formación desde que terminé la carrera de Medicina en la Universidad de Barcelona fue como cirujano maxilofacial, hice la especialidad de estomatología y a los diez años la de cirugía plástica y estética. Trabajé, viajé y aprendí de grandes profesionales hasta que en 1986 organicé mi primer instituto en Barcelona, dónde incluí profesionales de la estética que se especializaban en distintas técnicas y en diferentes partes del cuerpo. Durante doce años, viajé cada cinco semanas a Ámsterdam para visitar y operar a pacientes de los Países Bajos.

En 1982 fui invitado a la clínica Mayo de Rochester como uno de los tres equipos mundiales encargados de la reconstrucción de mama inmediata por cáncer. En 1994, junto a un equipo estadounidense, puse en el mercado mundial los primeros implantes de mama anatómicos y las guías para su utilización de MacGhan. En 1998 creé la primera plataforma láser en España, en el Centro Médico Teknon, realizando los famosos peelings con resufacing y método láser. Y en 1999 comenzamos las cirugías por endoscopia tanto en el aumento de mama como en el lifting frontal.

En el 2008, en colaboración con distintos centros médicos locales, abrí mi instituto en Moscú y en Riad. Colaboramos en distintos centros de Madrid, hasta que en octubre de 2014 inauguramos el Instituto de Benito en la calle Serrano.

En la actualidad el instituto en Barcelona, está formado por un grupo profesional altamente cualificado, no solo a nivel nacional sino también internacional, con cinco cirujanos, tres especialistas en medicina estética, un genetista, tres esteticistas en wellness, dos especialistas en dietética y nutrición y la colaboración periódica de endocrinólogo, psicólogo, endoscopista y cirujano bariátrico, además del personal adjunto.

Pertenezco a muchas sociedades de cirugía plástica y he sido presidente electo de la Sociedad Internacional de Cirugía Estética y Plástica (ISAPS). Hace cuatro años recibí un premio en Moscú por mi aportación al avance de la cirugía estética en Rusia y hace dos meses un premio de la Sociedad India de Cirugía Estética, por mi trayectoria mundial en la cirugía del rejuvenecimiento facial.

¿Qué es lo que más te gusta de esta profesión?

Antes que nada, soy y me siento médico. Y digo esto porque a veces se trata la especialidad de la cirugía estética con frivolidad, como si fuera una compra de un deseo. Por lo tanto, mi primer deseo como médico es ayudar al prójimo, eliminando un defecto, rejuveneciendo su cuerpo o su rostro y ayudándole a sentirse mejor consigo mismo.

La segunda cosa es el arte. Creo que para ser un buen cirujano plástico tienes que ser un artista. Entender de volúmenes y de armonía, de balances y de proporciones. Si pones varias narices encima de una mesa y las operas, todas serán bonitas. Pero cuando están en un rostro, debes estudiar los rasgos, los volúmenes de los pómulos, las dimensiones de la mandíbula y de la frente, la anchura y largura de la cara… En general, toda la armonía de las proporciones de la nueva nariz con el rostro al que pertenece.

¿Cómo se consigue tener reputación en tu sector?

A base de trabajar mucho. Explico siempre que tener reputación no es difícil, pero mantenerla sí lo es.  Y se necesitan varias cosas para llegar a tener un prestigio no solo a escala nacional, sino también como una marca internacional potente.

En primer lugar, es importante no ser vanidoso. Siempre se aprende en cualquier especialidad, escuchando y viendo a otros colegas, acudiendo a cursos y congresos. Cuando aparecen técnicas o procedimientos nuevos, hay que estudiarlos y estar en la vanguardia de todo lo que sale. En segundo lugar, hay ser honesto con uno mismo y aún más con el paciente. He tenido muchos pacientes que han venido a la consulta porque sabían que yo les diría la verdad. Y muchísimas veces la verdad está en decir a alguien que no se opere, que no se haga nada porque no mejorará o no lo necesita.

También hay que saber crear un grupo de médicos que sean expertos en distintas zonas del cuerpo o en distintas técnicas, que se formen con los mejores, y explicar al paciente que quien lo operará será el médico más experto. Es importante saber escuchar al paciente y pensar que detrás de un aumento de pecho, una rinoplastia o una liposucción siempre hay un ser humano que necesita que le entendamos, le expliquemos y le protejamos. Otro aspecto clave es la atención antes y después de una intervención por parte de todo el equipo.

¿Cuáles son las inquietudes del paciente mayor de 65 años?

Son varios los motivos por el que acuden los pacientes mayores de 65 años al Insituto de Medicina y Cirugía Estetica y Wellness. El primer motivo es puramente por el hecho de que se quieren cuidar y, como están en buenas condiciones físicas, deciden mejorar aquellos signos del envejecimiento que han aparecido y que antes no tenían. Las separaciones y los divorcios hacen que una persona intente mejorar aquel aspecto que ha desaparecido con el paso de los años. También acuden segundos o terceros matrimonios, con una diferencia de edad entre las parejas, y personas que ocupan un cargo de responsabilidad en una empresa, no solo para que se les vea más jóvenes y con más dinamismo, sino también porque cuando uno mismo se ve mejor, se siente mejor y más seguro.

¿Hay algún tratamiento o cirugía pensado especialmente para este colectivo? ¿Cuáles son las cirugías que más se realizan a partir de los 65 años?

La mujer, a partir de los 65 años, acude más por temas faciales que por temas corporales. Algunos aspectos que preocupan a la mujer cuando acude a la consulta son el volumen del pecho y la flacidez en brazos y muslos. Sin embargo, el motivo principal de consulta es el descolgamiento de la piel del cuello y de la cara. En los hombres, el motivo principal de consulta es también el envejecimiento de los párpados y bolsas, y la papada o doble cuello.

También existen otras opciones que se alejan de la cirugía y que vosotros ofrecéis en vuestra Cabina Wellness. ¿Qué tratamientos recomendáis para los más mayores?

Es muy importante cuidarse y tratar de mantener la piel en buenas condiciones. Ofrecemos tratamientos con hidratación superficial y profunda; inductores de colágeno; PRP; aparatología como Ulthera, radiofrecuencia; eliminación de manchas cutáneas; protecciones solares; láseres y peelings cutáneos; toxina botulínica para arrugas y patas de gallo; ácido hialurónico y limpiezas de cutis, entre otros.

Existe una gran carta de tratamientos para cualquier tipo de piel, que aportan frescura, brillo, color y, en resumen, juventud. Los tratamientos de relajación ayudan a favorecer el aspecto físico y el descanso, tan necesario en la gente mayor.

¿Cuáles han sido los mejores momentos de tu carrera?

Todos aquellos que me han dado cada uno de mis pacientes al verlos felices, sonriendo y disfrutando de aquel resultado que me pidieron y conseguimos. Decía Wilde que los dos momentos más felices en la vida de una persona son el día que naces y el día que descubres para qué has nacido. Para mí, el día que descubrí que quería ser médico fue el día más feliz de mi vida. Tampoco olvidaré nunca el día que por primera vez entré en un quirófano de un cirujano amigo de mis padres; tenía doce años y presencié una intervención. En un rincón del quirófano, callado y con los ojos abiertos al máximo, pensé que era el sueño de mi vida.

¿Cómo enfocas los últimos años de tu carrera como cirujano? ¿Has pensado en la jubilación?

Es cierto que, cuando tienes un gran grupo profesional médico joven y preparado, vas delegando más cirugías. Al final decides centrarte en otros temas como la docencia a médicos jóvenes y las conferencias y cursos internacionales.

Tengo algunos proyectos en marcha, y otros por empezar, de expansión del instituto en diferentes ciudades del país y en el extranjero, de apertura de nuevas unidades o departamentos para nuevos tratamientos, así como proyectos de disfrute con mi familia jugando al golf, tocando la guitarra, cantando y escribiendo libros. También doy las gracias a Dios por cada día que me regala, por cada amanecer que me brinda y por cada oportunidad que me da de conocer a personas maravillosas.

Si es tu primera vez