Dispondrás de actividades, viajes, productos y servicios con descuentos exclusivos! ¡Ganarás tu primer CLUBI!

Imagen relacionada con CLUB65

En qué consiste el método Kurashi de Marie Kondo para crear el día a día ideal

Marie Kondo, la gurú del orden que ha revolucionado hogares con el método KonMari y su icónica pregunta “¿Te provoca alegría?”, ha ampliado su filosofía más allá del armario para abarcar la totalidad de la existencia. Su última propuesta es el método Kurashi, una inmersión profunda en el arte japonés de vivir, que se traduce aproximadamente como “la forma ideal de pasar nuestro tiempo”.

Si el KonMari se enfocaba en ordenar el espacio para liberar la vida, el Kurashi se centra en ordenar la vida para llenar el espacio de alegría. No se trata solo de la pulcritud de los objetos, sino de visualizar y luego crear un día a día ideal que esté completamente alineado con lo que nos hace sentir vivos y felices.

La expansión de la felicidad

El Kurashi es, esencialmente, un proceso de diseño de estilo de vida que utiliza el orden físico como cimiento, pero se expande para abarcar todos los pilares de la existencia. La pregunta fundamental ya no es solo “¿cuál es mi espacio ideal?”, sino “¿cuál es mi vida ideal?”.

El método Kurashi es ampliamente reconocido como el fruto de una evolución personal de Marie Kondo, especialmente después de convertirse en madre de tres hijos. Fue el nacimiento de su tercer hijo lo que marcó un punto de inflexión que la llevó a repensar y flexibilizar su enfoque en el orden. Esta experiencia personal la llevó a comprender que el objetivo final no es tener una casa perfectamente ordenada, sino tener una vida feliz. El orden físico pasó de ser el fin a ser solo una herramienta para conseguir su verdadero objetivo: el Kurashi (modo de vida). “El verdadero propósito de ordenar no es descongestionar tu espacio o reducir tus posesiones. Es llevar una vida alegre”, comenta Kondo. 

Las claves 

El método Kurashi se implementa a través de varios principios que nos guían para ser más intencionales en la forma en que vivimos. El método te pide que te preguntes: “¿Estoy pasando mi tiempo de una manera que me provoca alegría y me acerca a mi vida ideal?” Si la respuesta es no, estas rutinas te ofrecen el marco para hacer pequeños, pero poderosos, ajustes.

El primer paso es el más crucial: visualizar la vida que se desea. Marie Kondo anima a las personas a ir más allá de las paredes de su casa e imaginar cómo quieren que sea su mañana ideal, cómo quieren pasar la tarde, qué metas profesionales y personales quieren alcanzar y cómo quieren sentirse en sus relaciones. Esta visión clara del Kurashi actúa como la fuerza guía para todas las decisiones, incluyendo el orden en casa.

Aunque Marie Kondo mantiene su característica reverencia por los objetos y el espacio. Así, el Kurashi sugiere saludar a la casa y tratarla con gratitud. Al honrar el espacio que nos acoge y los objetos que nos sirven, creamos un refugio que nos apoya activamente en la búsqueda de nuestra vida ideal. Se trata de ser conscientes de la energía que ponemos en nuestro entorno y cómo esa energía se nos devuelve.

En este método las rutinas diarias son vitales y por ello nos anima a establecer rituales que nos provoquen alegría al comienzo y al final del día. Puede ser encender incienso al despertar, beber una taza de té especial en silencio, dedicar cinco minutos a la meditación o darse un baño caliente antes de dormir. La clave es llenar el tiempo con actos que añadan paz y sentido a nuestro día, en lugar de simplemente reaccionar a las demandas externas.

A diferencia de la rigidez que a veces se asocia erróneamente con el KonMari, el Kurashi introduce una nota de flexibilidad. Marie Kondo reconoce que la vida y las prioridades cambian (con la llegada de un nuevo trabajo o un hijo, una mudanza…). Lo que hoy provoca alegría puede no ser lo mismo mañana, y el método nos enseña a soltar las restricciones autoimpuestas y ser flexibles, ajustando constantemente nuestro “modo de vida” para mantenernos alineados con nuestro bienestar actual.

Si es tu primera vez