Dice el proverbio que la experiencia es un grado, pero en el caso de Joan Noguera y Ramon, sus 50 años de trayectoria son toda una lección de vida empresarial. Graduado en Administración de Empresas y Marketing, Noguera ha pisado el terreno de juego de alguna de las marcas textiles más potentes del mundo y ha formado estudiantes de EADA, ICADE, la UB y la UPC. Huyendo de los anglicismos vacíos, Noguera ha acuñado un concepto tan próximo como revelador: “El Marc Que Tinc” (El marco que tengo). Un juego fonético que no solo catalaniza la palabra “marketing” sino que la vuelve a conectar con su esencia primaria: la relación humana, el intercambio de valores y la satisfacción de necesidades reales. En su libro Del Marketing a Marc que tinc, el autor nos invita a entender que la palabra por sí misma no es nada si no hay una realidad, una ética y una lógica detrás. Hablamos con él sobro como mantener vigente esta filosofía.
-El título del libro juega con la fonética de la palabra “Marketing” para llevarla al catalán con “El Marc Que Tinc (MQT)”. ¿Cómo nace esta idea y que quiere transmitir?
Después de muchos años de estudiar, trabajar y dedicarme en la formación en el mundo del marketing, me permití la licencia de dar mi opinión sobre la muy utilizada y poco entendida palabra “marketing”. La existencia y significado primario de la palabra se empezó a utilizar en los Estados Unidos, pero ni su etimología es inglesa ni fue una creación norteamericana. El marketing, o mercadeo, existe desde que las personas se mueven y trabajan para conseguir satisfacer necesidades a otras personas. Tenemos claro que el mercado acontece el terreno de juego y que este nace a partir del momento en que una persona empieza a tener necesidades y otra puede satisfacerlas. Yo tengo versus lo que tu tienes: trueque.
-En tu libro vinculas el Marcquetinc con una “forma de hacer intrínseca a la cultura catalana”. ¿Cuáles son estos valores?
Pasamos del marketing de América entendido como el conjunto de técnicas de mercado destinadas a comunicar el valor de un producto o servicio para generar oportunidades de negocio y crecimiento económico, al Marcquetinc en Cataluña, entendido como racionalización de la comercialización, satisfacción de la persona como consumidor, potenciando la cadena de valor con los beneficios económicos, empresariales, sociales y medioambientales.
El marco que se tiene será mejor o peor según las circunstancias. Este marco será óptimo en función de nuestra preparación. El punto donde se sitúa nuestra negociación; si esto lo aplicamos a cada cual, de nosotros en primera persona, es el “Marco Que Tengo”. ¿Cuántas veces cuando negociamos lo hacemos dentro de un marco? ¿Tenemos un marco claro? El mejor es aquel en que interviene el producto o servicio y tu aportación personal. Una empresa se puede comparar a la estructura del castillo típico catalán, una obra de conjunto que une hombres y mujeres de todas las edades para conseguir coronar una torre humana.
– Por qué crees que hemos desconectado tanto la teoría del marketing de la realidad diaria de las empresas?
El marketing se puede ver como una filosofía, como una forma de entender la empresa donde predomina el mercado por encima de la producción, o como una función de las organizaciones y de las empresas basada en el análisis, la planificación, la ejecución, el seguimiento y el control de acciones destinadas a realizar intercambios para conseguir el objetivo. MQT es satisfacer las necesidades de la persona como consumidor, y aportar valor añadido. Una forma de ser y de hacer bien. Por eso damos valor añadido a la frase: “Marc Que Tinc”. Esta denominación pretende involucrar y satisfacer las necesidades de toda la cadena de valores: empresa, accionistas, personal, colaboradores, proveedores, clientes, consumidores… Requiere que el marco previo nos permita poner en marcha cualquier proyecto con garantías de éxito. Necesita, también, de un perfil de personas que trabajen con seriedad, honestidad, ética y aportación de valores para el bien de todo el mundo.

-En un mundo tan globalizado, ¿cómo puede una pequeña o mediana empresa encontrar su propia voz?
Hace falta que analizamos la marca, el diseño, las patentes, la tecnología, el valor añadido, etc. ¿Somos competitivos en calidad, en precios, respecto al medio ambiente? ¿Tenemos características diferenciales? ¿Tenemos ventajas competitivas? ¿Somos capaces de entender el concepto de generar valor? ¿Tenemos un equipo humano preparado, formado, motivado y principalmente integrado a la empresa y en el proyecto de futuro? ¿Trabajamos como un equipo? Es imprescindible encontrar respuesta en todas estas preguntas, definir el marco en que nos encontramos y empezar a trabajar un plan de Marcquetinc integrador, el cual nos permitirá definir de forma clara los objetivos cuantitativos y cualitativos a cubrir, las estrategias y las tácticas que utilizaremos.
-Respecto a la evolución del pequeño comercio en Cataluña. ¿Qué primer paso tendría que hacer hoy mismo un tendero que sienta que ha perdido la visión de futuro?
Los pequeños y medios empresarios a menudo dicen que el marketing es para las grandes empresas. Quizás tienen parte de razón, pero esto no es una excusa. Se trata de hacer un planteamiento mucho más de cara a cara, de guerra de guerrillas, de objetivos más cortos, estrategias más elásticas o de seducción, y principalmente de tácticas de aplicación de aprovechamiento de las oportunidades más puntuales. En el mundo de las tecnologías hay que recuperar los principios del saber y del saber hacer bien.
-Para acabar, qué mensaje querrías dar a los lectores que, quizás en su etapa de madurez, ¿están pensando a emprender o a dar un nuevo enfoque a su negocio?
Una persona emprendedora si quiere poner en marcha una idea, un proyecto de negocio o quiere evolucionar en su vida personal, hace falta que analice en profundidad su propio marco, su propio plan personal de acción. Tiene que ser consciente que la ilusión y formación son importantes, y su situación personal, su idea, su negocio también. El más importante es uno mismo, nuestra aportación, nuestra motivación, nuestro empujón, nuestra formación y nuestra creatividad… Nosotros


